martes, 18 de diciembre de 2007

carne asada

tortilla de harina para las quesadillas,
frijoles charros,
cebollitas, cilantros, chiles,
salsa verde y ranchera,
aguacate para el guacamole,
carbón,
chistorra,
cebolla grande para la parrilla,
arrachera, bifes, t-bones,
cerveza,
hielos,
queso manchego,
rabanitos,
vino tinto,
un jardín,
un buen asador,
mucha hambre.

lunes, 3 de diciembre de 2007

De la complejidad del pensamiento y las relaciones

En este proyecto en particular, que ha demandado toda mi concentración y esfuerzo, he tenido que ir modificando mi pensamiento en base a las acciones con la gente y los resultados obtenidos.

El cambio de vida de manera temporal del DF a Puebla en primer lugar hace que mi hábitat sea completamente diferente, ya que tengo que viajar dos veces a la semana para iniciar generalmente los lunes por la mañana y regresar los sábados en la tarde y vivir en un hotel, el cual funge como oficina, los viajes son generalmente tranquilos ya que trato de escoger horarios en los que el tráfico sea leve, pero no deja de tener su grado de tensión.

Vivir en un hotel es estar sumergido en la frialdad total ya que solamente uno duerme ahí, pero no convive uno con nadie, solamente uno ve pasar a los huéspedes en su llegada y salida, como un paisaje indiferente y monótono.

La habitación cumple bien con la comodidad, pero al pasar los días se vuelve como una pequeña celda que genera algo de claustrofobia.

Por lo general como y ceno en la calle, por lo que también se modifica el metabolismo ya que los sabores son diversos.

Trato de ejercitarme y en general los días son muy activos ya que tengo que desplazarme a muchas dependencias para dar el seguimiento a la gestión de permisos y licencias.

Este es el medio de hábitat que como dije es temporal, pero llega a afectar en el sentido de salir de mi casa y ahora veo lo importante que es esta para mi, mi casa es mi refugio, es mi cueva y me agrada mucho.

La ciudad de Puebla es una ciudad provinciana con el toque de las ciudades importantes del país, en la cual la actividad económica es activa, por lo anterior la actitud de la gente al trabajo en general es parecida a la del DF, su arquitectura en el centro es bella y está muy bien comunicada, con centros comerciales, restaurantes y centros comerciales en donde uno puede entretenerse en lo que pasan algunas horas de ocio.

No me he adentrado mucho en lo social, pero el impacto de quien eres en la escala social es muy importante para la población, como vulgarmente se dice: “como te ven, te tratan” y yo añadiría “quién te presenta, cuenta”. Existen muchas revistas y periódicos en donde se reseñan con detalle eventos sociales y se explica detenidamente su motivo y se describe con muchas fotografías los sucesos ahí acontecidos. Esto es muy común en las ciudades de la provincia.

En términos generales no tengo problema en mi relación con la gente de cualquier escala social.

Desde el inicio he tenido que tratar con dependencias públicas de diversa índole y de distinto gobierno (Federal, estatal y municipal).

La relación se ha venido incrementando con el tiempo e intensificando a medida que acaba el año ya que el tiempo para obtener los permisos y licencias se ha venido acortando debido a que las autoridades municipales están por terminar su período gobernativo.

El proceso de la obtención de licencias de un macroproyecto te involucra ver aspectos relativos como Protección del Medio Ambiente, Suministro de Agua Potable y Drenajes, Suministro de Energía Eléctrica, Incorporación a las Vialidades existentes y por existir otras cosas más.

Otro proceso es la del cambio de uso de suelo del terreno de rústico a habitacional, el cual conlleva la relación con los decretos oficiales que para tal materia existen en las cartas urbanas municipales vigentes.

Y en términos generales la coordinación de todas las ingenierías se tienen que adaptar a las normas y procedimientos de la región.

Cada área, cada división de trabajo, cada parte del proyecto que se está desarrollando me relaciona con personas, con muchas personas, las cuales tiene diversos criterios para el mismo problema y múltiples comentarios al respecto.

Si les digo que voy a tirar cien árboles por ejemplo, les tengo que decir que árboles son, a que familia pertenecen, en que posición geográfica están, si están cerca de una cañada o no, si hay variedades de animales que se vean afectados, como voy a restituir los árboles, y otras cosas más.

Para lo anterior se tiene que determinar un dictamen, previo a una visita, previo a un trámite, previo a la integración de información, previo a la espera del tiempo del funcionario, previo a la decisión de un Director.

Esto hace que de cada dictamen tengamos que decidir en el momento que camino tendremos que tomar, si decidimos hacer la primera etapa de mil, quinientas o cien casas, si las casas tendrán que ocupar la parte más cercana a un lado del terreno o dividirlas en varios polígonos.

También hace que tengamos que rebatir los dictámenes y negociar múltiples veces para defender nuestro proyecto ante el escepticismo o negatividad de los supervisores, una y otra vez negociar y presionar.

Rutas críticas, actividades importantes, permisos por obtener en cada semana, información para integrar, modificar solicitudes, dividir las etapas en más etapas, redefinir para rediseñar.

Coordinar a la gente desde lejos para que interpreten las ideas y esperar la información para revisarla.

Pensar las varias posibilidades en las acciones, diseñar estrategias de negociación, vender los beneficios del proyecto a las Autoridades ha sido una labor titánica.

El todo es complejo, el proyecto es complejo, la gente es compleja y mi pensamiento cambia constantemente aunque sin perder la perspectiva.

Estoy cansado, pero siento que las cosas están saliendo bien, ya veremos los resultados finales.

martes, 27 de noviembre de 2007

Leyendo de aquí y de allá.

Me gusta leer, a veces releer.

Es como una catarsis en la cual reinicio procesos a través de la lectura.

Unas veces me meto en libros históricos y otras veces en artículos científicos de revista.
A veces leo revistas especializadas aunque no me dedique a determinado campo de acción.

Me gustan los libros de psicología complejos y también los libros de filosofía.

La descripción de las acciones de las personas y su justificación interna, me atraen cuando están en relación con mi manera de pensar.

En algunos casos releo una novela y encuentro pasajes nuevos, el releer es descubrir mas una lectura.

Por eso no me gusta desprenderme de mis libros o de mis artículos.

Me gusta analizarlos, disfrutarlos.

A veces una frase me da una reflexión profunda.

Me concentra la lectura y me relaja llevándome a mundos diversos.

A sabores, olores, percepciones.

Una vez en un viaje a París y faltando tres horas para llegar, me dedique a leer a conciencia los itinerarios de los trenes, las estaciones del metro, los lugares importantes.

Nunca me perdí o pregunté como llegar a tal o cual lugar.

He estado en la lectura en el fondo del mar, con los sentimientos de algún personaje, conociendo la idioscincracia de un pueblo, el sabor de un platillo, el olor de una flor.

La lectura me da la perspectiva de muchas cosas y la novela me lleva a terrenos inexplorados.

Los libros científicos también me gustan, sobretodo los que tienen métodos numéricos.

En fin ante cada tontería de la televisión, siempre servirá la alternativa de la lectura.

Quedándome con lo mío.

Dentro de lo que se va sembrando, dentro de la actividad cotidiana hay que saber quedarse con parte del fruto que se está buscando.
No necesariamente se manifiesta en dinero, pero es parte del provecho que uno tiene que sacar cuando está al frente de una operación o actividad que nadie quiere o puede tomar la responsabilidad de hacer.

Como ejemplo cito al capitán de un barco que tiene que tomar riesgos para cruzar el océano y a la tripulación que lo sigue.

El capitán tiene el derecho intrínseco a quedarse con parte del cargamento o a disfrutar de los posibles cambios de rumbo de la travesía en alguna playa o isla rodeada de riquezas naturales.
Tiene derecho a relajarse cuando lo deseé y como lo deseé con quién quiera y como quiera, tiene también el derecho a quedarse con parte de las relaciones que hizo y usarlas a futuro en beneficio propio sin necesidad de darle cuentas a nadie, todo lo anterior SIEMPRE Y CUANDO PROVEA DE BENEFICIOS AL QUE LO CONTRATO.
Es como un dar y un recibir.

Es común la indiferencia de la mayoría de la gente hacia la consecución de objetivos ya que solamente hacen su labor mecánicamente en actividades que les son encomendadas perdiendo la perspectiva en general del medio.
La indiferencia viene por el temor de la satisfacción del logro a través del riesgo y conlleva a vivir una vida comodína, basando todo en una seguridad que al final alinea hacia la mediocridad, pero dicha seguridad limita la creatividad.

El investigador que no experimenta con caminos alternos y muchas veces irracionales no es un verdadero científico, no es un descubridor, solamente es un alquimista.
El investigador que descubre tiene el derecho a usufructuar parte de su descubrimiento, a comercializarlo a venderlo y a tener beneficios de él.

El que marca la pauta, es en general creativo y piensa más que los demás, mientras los otros duermen.
Toma acciones mientras los otros lo siguen, mientras los otros están paralizados por sus propios miedos.
No es que el innovador no tenga miedo, es que lo enfrenta y lo domina en su vida.

Hay que tomar parte de lo ganado:
Dinero, relaciones, activos, negocios, perspectivas a futuro.

Es el beneficio de ir por adelante de los demás.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Se acerca la hora de la verdad.

Y cada día avanzamos más, ya no estoy solo como al principio.

Ahorma me sigue el equipo y se han ramificado las labores y las responsabilidades.

De día en día y de acción en acción, las barreras se han venido salvando.

Diferentes acciones hacia un mismo fin.

Me siento satisfecho hasta hoy con mi accionar.

Pero todavía falta lo más difícil, que es concretar las licencias definitivas.

Todavía hay que seguir negociando.

Reflejos con el señor Swann.

Oh cuanta razón tienes Marcel.

Ecos de la Onda de Marcel Proust, En busca del tiempo perdido 1. Por el camino de Swann.

Y con esa cazurrería intermitente que le volvía en cuanto ya no se sentía desgraciado y que rebajaba el nivel de su moralidad, se dijo para sí:

¡Cada vez que pienso que he malgastado los mejores años de mi vida, que he deseado la muerte y he sentido el amor más grande de mi existencia, todo por una mujer que no me gustaba, que no era mi tipo!.

jueves, 25 de octubre de 2007

Historias que la gente cuenta.

Hoy haciendo tiempo después de la comida decidí meterme al podólogo a tratarme las callocidades de los pies, ya que debido a tanta corrida y entrenamiento necesitaba tonificar con limpieza y masaje.
La decisión fue un acto impulsivo, sin buscar nada en especial.
Me recibió una señora jetona y gorda y pensé que ella sería mi "terapeuta".
Pues no, salió de una puerta una mujer joven, espigada y alta como de unos treinta y algo y me dijo que pasará a su cubículo al tratamiento.
Entré me ofreció un té de manzanilla y en lo que lo fue a preparar me quité los zapatos y los calcetines y me acomodé en el sillón especial.
Podría decirse que se parece a un consultorio dental pero con fines más técnicos y prácticos.
El lugar estaba limpio y esa fue la razón que me agradó.
La mujer llegó con el té y cerró el cubículo y ya estaba con los pies desnudos.
Empezó su trabajo y como los peluqueros de antaño empezamos a platicar.
Como soy mas bien de dar cuerda y luego escuchar, le platiqué que estoy haciendo en Puebla y luego le pregunté si ella era local.
Me dijo que era de Aguascalientes pero que realmente venía de un lugar de Indiana y que se había regresado después de vivir siete años allá porque su esposo quizo iniciar un negocio hace dos años en Puebla y decidieron regresarse.
La veía muy despreocupada platicando y la observaba detenidamente.
Una mujer con una belleza mexicana, apiñonada, alta, delgada y muy femenina y con personalidad.
Me comentó que no estaba contenta con el regreso a México ya que en Estados Unidos ganaban más y ya estaba más habituada a esa vida, inclusive me contó que sus dos hijos extrañaban a sus amigos.
Me relató como a los veintitantos años se fue con una amiga por la frontera y cruzaron valles para llegar con los polleros y luego hacer la conexión en Phoenix Arizona.
Me comentó que volvería a hacer la travesía si fuese necesario, si es que las cosas no funcionaban en Puebla (en donde aparentemente a su marido no le estaba yendo como lo había planeado).
Con cuidado y paciencia me hacía el tratamiento y cortaba, pulía y me pasaba una hoja lija circular con un taladro.
Me daban cosquillas y ella se reía.
La plática no fue profunda ni mas allá de lo que uno puede platicar en media hora.
Pero me gustó esa mujer, me gustó su belleza, su sonrisa y sobretodo su filosofía de la vida.
La filosofía de progresar sin importar el lugar o las circunstancias.
En introspección pensé en lo interesante que sería conocer a alguien así, alguien que apoye, a alguien que le entre al toro.
El marido debe sentirse respaldado por esa mujer.
Deberá cuidarla porque de esas ya no hay muchas.