miércoles, 20 de diciembre de 2006

Del arte de fistiana.

Después de mucho esfuerzo por buscar la trascendencia en la actividad cotidiana le llegó el efecto de buscar ahora la intrascendencia en la no actividad cotidiana.
Es como un camino diferente en donde antes el éxito en la labor lo significaba todo, absolutamente todo, sin importar que tanto esfuerzo o sacrificio había que hacer para llegar a ese lugar tan maravilloso.
Ser reconocido por los demás en el campo de la acción, tener éxito económico y prestigio social, ser "alguíen" en el "quíen es Quíen" en el mundo de los negocios.
Estar en una empresa líder, integrando equipo con gentes notables y reconocidas en el sector, señores eso era llegar al cielo para él.
Como en las películas el inicio desde abajo, sin conocer a nadie y solamente equipado con la insolencia y la fuerza de la juventud, caminando por la penumbra y con el único objetivo de ser alguíen.
Preparación, estudios, estudios y mas estudios. El empezar a relacionarse para llegar a ser conocido y pulir el sentido de la oportunidad.
Dejando atrás los lugares y las relaciones del comienzo, para conocer nuevas personas y vínculos que soportarían la búsqueda del éxito.

¿Donde se perdió?

Cuando ese éxito le llegó, llegó de lleno y el reconocimiento, el dinero y la posición social fueron inmejorables. Entonces sintió que era inmune a las emociones y solamente lo que tenía a su alrededor era lo válido y lo opuesto a eso era despreciable y debía ser erradicado de su vida.

Llegar solo, sin un coach puede ser muy dañino.

Entonces llegó el alcohol, las mujeres, las necesidades materiales. Como le sucede a los boxeadores.

Ser un payaso en el circo de la farsa, en donde la farsa lo sitúa a uno en la pista central hasta desperciarse uno mas que a todos los demás.

Hasta que la vida te pone en su lugar y las batallas perdidas empiezan a ser estragos en el cuerpo, y un día caes y estás en la sala de un hospital pensando ¿Como llegué aquí?

Y es cuando todo lo que tenías y todo lo que eras se pierde en el tiempo y te das cuenta que no has vivido para .

Y es cuando vuelves a nacer y te das cuenta de que tu eres el único que debe ser feliz, y que debes trabajar para que eso siempre sea.

Y el camino está ahí, esperando que camines a través de él.

Y lo que era importante deja de serlo, deja de tener sentido.

Y te das cuenta que todo esta en tu mente, los cambios están ahí.

Y tienes que salir de tus cenizas para volver a comenzar, no importa el tiempo, ni tu edad, ni tu condición.

Importas tu.

No hay comentarios: