viernes, 3 de diciembre de 2010

Montaña rusa.

Me elevo lentamente en el carrito de la montaña rusa, se mueve con una cadena y puedo ir viendo el paisaje desde nivel y en ascenso lentamente.

A lo lejos se ven palmeras y la arena blanca en donde las olas del mar azul arriban en un oleaje que desde acá se percibe sereno.
Gaviotas pasan sobrevolando al mar y se van volviendo puntos imperceptibles a medida de que el carrito sube hasta la cúspide de la primera cima.

Llegamos hasta arriba y se lee un letrero que dice no soltarse del barandal de protección que está enfrente de nosotros.
Nosotros vamos sentados con un cinturón de seguridad como si fuésemos a viajar en un avión.

Cuando llegamos a la cima se ve parcialmente un recorrido de vía intrincado, el cual denota que el espiral hará que demos vueltas concéntricas en bajada para iniciar.

El carrito se detiene y empieza a dejarse caer lentamente......

Aceleración instantánea que hace que el sentir de varias gravedades fluya en mi haciendo que mi corazón esté a punto de estallar.

El paisaje se pierde y todo lo que puedo alcanzar a ver es la vía enfrente de mí, como el único punto de referencia.

Voy como meteorito a toda velocidad en un viaje frenético de aquí para allá.

A veces siento que saldré despedido de la butaca en la que estoy sentado otras veces siento que me voy de lado y en otras estoy arriba completamente del asiento ya que estoy de cabeza.

Vuelo y siento la inquietud en mi cabeza de si aguantaré esté viaje salvaje.

También me pregunto de porqué tomé la decisión de estar en esta posición.

porque?

porque?

porque?

1 comentario:

Jo dijo...

no sé pero en la siguiente curva aegurate de agarrarte con fuerza