sábado, 25 de diciembre de 2010

Regresando del naufragio.

Después de navegar en las aguas turbulentas de la enfermedad regreso poco a poco a la conciencia de la normalidad.

Encallado en la playa de una isla desierta, debilitado pero reponiéndome para regresar a la normalidad, al estar con lo que vengo a ver.

Esta enfermedad cíclica y multicomentada que me postra, que me aleja, que me lleva a la total impotencia y al descontrol.

Probablemente las señales son el cuidarme mas en este sentido y tomar ya una iniciativa de ir a ver al médico para preparárme con alguna táctica que tenga que ver con vacunas, implementación de vitaminas y algún régimen especial que me haga fuerte en estas épocas del año.

Años van y vienen y esto empeora cada vez mas.

Estoy tan cansado como si hubiera corrido un maraton, cansado y adolorido del pecho.

Pero se que ya se esta yendo el virus y el malestar.

No es cuestión solamente de sugestión, es cuestión de una sensación de sanación.

Una semana completa, un frasco completo de jarabe y dos cajas completas de analgésicos son la pócima mágica para regresar a estar parado.

Es menester que en el proceso de estar enfermo se me revelen imágenes de una ancianidad precoz?

La soledad, la debilidad, la enfermedad son los detonantes para buscar compañía?

Son los únicos justificantes que deben de ser justificados?

No lo se, solo espero reflexionarlo en los próximos once meses antes de volver a caer.....

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